Por Javier Califano.
Los 9 minutos iniciales son suficientes para conocer y disfrutar de todo lo que puede ofrecer “Transformers: Revenge of the Fallen” en favor de una desmesurada y agobiante parafernalia visual explotada para cubrir la ausencia de argumento en el desarrollo del film. Las casi 2.30 hs de la película no son más que sinónimo de la carrera clippera de de Michael Bay, con su obsesión por la destrucción de las ciudades y las escenas en portaviones de los Estados Unidos. El desmesurado despliegue visual de la película en un festín orgiástico de luces, ruidos y fuegos artificiales, pero sin ninguna contundencia… tan artificial como cine porno de industria, pero con tuercas y engranajes.
“Transformers: Revenge of the Fallen” se convierte en un film redundante con su primera entrega, que había logrado aprobar con lo justo, sin más ni menos. En aquella oportunidad, el primer capítulo de la saga ya destilaba groseras fallas en el desarrollo del film y en una suerte de aumento, que ahora resultan ser mucho más evidentes.
El espectador que es agraviado y marginado por algunos sectores de la crítica, al ser mal llamado “Pochoclero” (que no es ninguna deshonra), ya se siente saturado al atravesar la hora y media del film, ya colmado por desacertadas acciones que, una tras otra, se repiten, agotan y cansan a cualquier espectador. Parece que algo de eso intuyó el veterano Michael Bay cuando prefiere obviar el virtuosismo tecnológico de los efectos visuales y los robots para dejar lugar a que los pechos de Megan Fox -ya sean transpirados, embarrados o sugerentemente cubiertos de arena- sirvan como distracción en el film.
Int: Christian Bale, Bryce Dallas Howard, Sam Worthington, Anton Yelchin, Helena Bonham Carter.
Dirección: Mc G.
Por Javier Califano.
Los inicios de la franquicia se remontan a la década del 80´, cuando James Cameron a cargo de la realización integral y el musculoso tío Arnold -antes de postularse a Gobernador- se las arreglaron para acechar a la joven Sarah Connor y al “Paradójico” fruto de su vientre, quien -de sobrevivir a los ataques de los Terminator durante tres películas- llegará a ser el hombre que -por destino y sin elección- deberá liderar la resistencia humana contra Skynet y su ejército de Terminators.
‘Terminator Salvation” presenta un nuevo enfoque que pondrá en jaque todo lo planteado hasta el momento en la apocalíptica saga de ciencia ficción; este nuevo capítulo cuenta con la dirección de McG (“Los Angeles de Charlie”)..., primer gran desafío para un director de características clipperas, con impacto visual, frenético ritmo de edición y demás artilugios.
En un post-apocalíptico 2018, el futuro en el que aprendió a creer John Connor (ahora interpretado por Christian Bale) se ha visto alterado por la aparición de Marcus Wright (Sam Worthington), un misterioso sobreviviente que pretende contar con la ayuda de John para evitar un ataque al núcleo de Skynet que pondrá en peligro la existencia de Kyle Reese. Todo esto resulta por demás extraño y despierta sospechas en Connor.
Pero recordemos que el elemento paradójico también se dará cita en esta nueva saga que pone en juego el destino de la humanidad ya que el joven actor Anton Yelchin (“Star Trek”, Interpreta a Kyle Reese, personaje que encarnara Michael Biehn en ‘Terminator’… Recordemos que el padre de John es su mejor amigo enviado desde el futuro para proteger a Sarah CONNOR, …todo dicho.
Mientras Skynet prepara su ataque decisivo contra la humanidad, John Connor y Marcus emprenden una odisea que les lleva al corazón de las operaciones de Skynet, donde descubren el terrible secreto que se esconde tras la posible aniquilación de la humanidad.
James Cameron, creador y responsable de las dos primeras películas de Terminator, recomendó expresamente a los productores del film que contrataran a Sam Worthington, la joven promesa australiana -quien trabaja con Cameron en ‘Avatar’- para que co-protagonice junto a Christian Bale “Terminator Salvation”.
Trailer y sitio oficial: http://terminatorsalvation.warnerbros.com/
Teaser-Poster en formato flash:http://www.sonypictures.net/movies/terminatorsalvation/poster.html
Dirección: J.J. Abrams
Guión: Alex Kurtzman y Roberto Orci
Reparto: Chris Pine, Zachary Quinto, Eric Bana, Zoe Saldana, Karl Urban, John Cho, Simon Pegg, Anton Yelchin, Bruce Greenwood, Ben Cross.
Por Javier Califano.
Probablemente en la cultura popular, “Star Trek” contribuyó a desarrollar durante más de cuarenta años el moderno concepto social conocido como “Cultura Geek”, que apunta al estilo de vida que posee una infinidad de entusiastas seguidores con una afición concreta por algo poco habitual. En general, refiere a gente que -a mucha honra- tiene una inusitada fascinación por temas como la ciencia ficción, “Star Wars”, “Star Trek” , obras cinematográficas, literarias, comics o videojuegos afines.
Los entusiastas de “Star Trek” son todos aquellos que vistieron los trajes entallados al extremo de cada personaje que compone la infinita constelación de la serie creada por Jim Roddenberry. En centros de convenciones exclusivos del género, es habitual encontrar a muchos Trekkers sosteniendo conversaciones filosóficas en el idioma de Klingon (una de las razas extraterrestres de la serie), o sobre quién era el capitán superior, en el caso de Kirk o Picard.
En la cultura moderna, los trazos de ficción del futuro se componen habitualmente desde la tendencia de una visión post-apocalíptica (“Terminator”/ “Matrix”/ “Mad Max”) o armónicas de distopías (“El vengador del Futuro”/ “Blade Runner”/ “Invasión”/ “Teminator”), pero en el caso de “StarTrek”/ ”Viaje a la Estrellas” siempre resultó más optimista, con una esperanzadora visión de futuro de la humanidad, unida a la Federación de Planetas, además de una apertura a la integración de nuevas, desconocidas y diferentes razas o especies.
El mensaje según la serie parecía expresar que la humanidad podría trascender sus disputas efímeras y encaminarse hacia ideales más nobles, obligado testimonio de los ideales de Roddenberry… Mientras que en el mundo real las disputas internacionales de principios de la década del 60, los conflictos bélicos y el temor por la guerra fría eran materia imperante en las agendas de política internacional.
Por eso es placentero apreciar que la nueva película de “Star Trek”/ “Viaje a las Estrellas” de JJ Abrams no sólo es una película de sci-fi emocionante sino que da con el tono para ingresar en la conciencia de la principal serie original.
En la actual tendencia de Hollywood de explorar los orígenes de los mitos de la TV, la pantalla grande y la cultura popular, como es el caso del Batman de Christopher Nolan o el 007 de Martin Campbell, el concepto que Alex Kurtzman y Roberto Orci aportaron a la película de Star Trek le brinda "franqueza" -en el más verdadero sentido de la palabra- a la potencial franquicia.
Alex Kurtzman y Roberto Orci involucran en el relato el concepto de lo ”Potencial” desde la articulación de viajes en el tiempo y alguna aproximación a la “Ucronía” permitiendo que cualquier entusiasta del “Star Trek”/ “Viaje a las Estrellas” se encuentre no sólo con las versiones más jóvenes de los clásicos personajes, sino con un relato que brinda respeto y enaltecimiento a las clásicas interpretaciones de los queridos Kirk y Spock.
Un párrafo aparte merecen las grandes impresiones que dejan los aportes de los actores de reparto del film de J.J. Abrams: Anton Yelchin hace un Pavel Chekov impecable, con notorios pasos de comedia a través de la problemática lingüística que sufre el cadete espacial ruso. Karl Urban interpreta al Dr. Mc Coy como un cascarrabias crónico que siempre tiene un comentario mordaz en la punta de la lengua. Pero será Simon Pegg con su inolvidable Scottie quien se robe todos los aplausos.
Zachary Quinto es la esencia misma de la película y del “Star Trek” de Abrams al componer a un Spock como un personaje que constantemente se esfuerza por golpear el equilibrio correcto entre la lógica y emoción. En tanto que Chris Pine encuentra la clave para hacer de su James T. Kirk un joven rebelde, cómico, y tan arrogante como para ser capaz de tener el potencial para tomar las riendas de la USS Enterprise.
La película de Abrams honra al universo de “Viaje a las Estrellas”, su historia y a sus seguidores con significantes contribuciones a su mitología. Mientras tanto, sabe cómo cautivar al público en general y poco habituado a este universo de “Star Trek”, invitándolos a un paseo de emociones sin descanso.