Dirección: Marc Forster.
Int: Daniel Craig, Judi Dench, Olga Kurylenko, Mathieu Amalric, Jesper Christensen
Guión: Paul Haggis y Neal Purvis... basado en el relato breve de Ian Fleming
Por Javier Califano.
"007.Casino Royale" cumplió con creces su cometido de ajustar los preceptos originales de James Bond y mantener en vigencia a uno de los iconos populares mas representativos del siglo XX.
En los últimos tiempos la ampulosa saga de veintitantos largometrajes se había tornado demasiado previsible, atentando contra la esencia del personaje, y permítaseme la moción, estos productos poco representaban a Bond en la pantalla, ya que no eran otra cosa mas que el resultado de una obstinada y perturbadora pujanza entre productores, realizadores y protagonistas. Como resultado, James Bond no era mas que una caricatura de si mismo. Casino Royale, pateo el tablero y supero las expectativas de los fanáticos y del publico en general, resultando un éxito de taquilla que marco el camino de una -mas que rentable- vivificación de la franquicia de la familia Broccoli.
“007.Quantum of Solace” pretende sostener una nueva cosmogonía regente del destino del personaje -centrada en la melancolía absoluta - donde no hay lugar ni para una mísera pizca de piedad. Luego de Casino Royale, la figura de Daniel Craig (una elección que se vio cargada de prejuicios) redefine magistralmente los parámetros de Bond con una alta cuota de frialdad dotada para que el personaje sea expuesto como un antihéroe arrogante, algo cruel física y emocionalmente. Pero también un ser humano vulnerable con debilidades.
“Quantum of Solace” habrá de negociar, con una pasmosa automatización en el proceder de la nueva franquicia del espía británico, todo riesgo a correr en cuanto a propuestas narrativas y vueltas de tuerca que jueguen en el status quo del personaje – en lo referente al guión de Paul Haggis- para ejercer muy comedido epilogo de Casino Royale y el preludio de una futura y mejor elaborada aventura…
Sin arriesgadas propuestas “007 quantum of solace” resulta un film compacto –que apuesta a lo seguro- y que mantiene la inercia de aquel efectivo impulso que le brindara su predecesor “007 Casino Royale”… garantizando que el personaje goza en el siglo XXI del halo de elegancia implícito en las primeras entregas de la saga…allá lejos, por la época de Connery.
Sitio oficial y trailer: http://www.007.com
Director: Tom Tykwer
Intérpretes: Clive Owen, Naomí Watts, Armin Mueller-Stahl, Brian F. O'Byrne, Michel Voletti.
Por Javier Califano.
“The International” es mucho más un thriller de acción -por demás alejado de las convenciones de una película de espías- y todo esto gracias a las extraordinarias aptitudes de un cineasta como el alemán Tom Twyker (“El Perfume”, “Corre Lola Corre”), quien demuestra un gran dominio de sus facultades como realizador, con una notable cadencia narrativa que aporta un sentido único al género y las convenciones del thriller. Mas allá de los elementos compositivos del lenguaje cinematográfico antes mencionados, Twyker ostenta una búsqueda plástica en el trabajo estético de la luz y en los materiales de filmación y las texturas con las que trabaja..., ejercicio que no es utilizado deliberadamente o de manera gratuita sino para enfatizar la escénica misma del relato.
El agente de la INTERPOL, Louis Salinger (Clive Owen), es el encargado de desmantelar un banco que se dedica a financiar conflictos en el Tercer Mundo para así controlar la deuda interna de esos países, potenciar la inversión exterior y aumentar los beneficios. Salinger se encomendará a una peligrosa cruzada tratando de enfrentar a los garantes del terrorismo; para dicha tarea, su plan de ataque consta de quitarle a las organizaciones terroristas los fondos depositados en una hermética banca internacional.
El propósito de la investigación de Salinger consta de seguir la ruta del dinero, depósitos y financiaciones de esta banca internacional para lograr sacar a la luz algunas de sus innumerables actividades ilegales -incluyendo el asesinato político- a fin de continuar financiando el terrorismo y la guerra. La tenaz investigación de los protagonistas pondrá sus vidas en riesgo en cada momento, mientras se develan nuevos destinos financieros en Berlín, Milán, Nueva York y Estambul.
En tanto, el vertiginoso plan de acción necesita del aval de la justicia, por lo que la abogada del Asistente del Distrito, Eleanor Whitman (Naomi Watts), intentará acorralar legalmente a la sede de la banca establecida en New York para ponerlos a disposición de la justicia. La solidez actoral de Owen y Watts deja de lado toda tensión sexual, de esa que toda película simplona puede ostentar.
En el caso de “The International” tenemos un muy buen director que dispone de un sólido guión y los elementos necesarios para desarrollar un selecto film de suspenso -de esos que escasean hoy en día- donde las labores de investigación se tornan peligrosas y obsesivas para los protagonistas.
“The international” es un gran thriller que acorrala al espectador y conducen al protagonista a, quizás, tener que comulgar con el mismo diablo para conocer la verdad.
Dirección: Paul McGuigan.
Guión: David Bouria.
Int: Chris Evans, Dakota Fanning, Djimon Hounsou
Por Javier Califano.
El tópico es hoy una constante que se manifiesta exitosamente en comics de editoriales como Wildstorm, Top Cow o Marvel Comics… Me refiero a meta-humanos al servicio de Entes gubernamentales y militares. Pero “Push” es un film que guarda fuertes rasgos, carencias y falencias argumentales con su lamentable contrapartida de TV “Héroes”, que, puestas en comparación con las extraordinarias novelas gráficas de conspiraciones gubernamentales y metahumanos..., estas malogradas versiones más que gubernamentales ofician como empleados municipales trabajando a reglamento.
El film cuenta con la dirección de Paul Mc Guigan (“Lucky Number Slevin”) lo que representaba, a mi entender, una grata sorpresa y una fresca visión en el mundo de la ciencia-ficción y el género fantástico. Con la dirección de McGuigan, el espectador podía sentirse amparado en la calidad de las producciones anteriores del realizador escocés. Pero el caso es que “Push” pretende vislumbrar una dosis de inusual de destreza narrativa, que se disipa en el camino de las buenas intenciones; todo en el relato queda a medias, y requiere un gran empeño de buena voluntad del espectador para llenar esos abismos narrativos que no terminan de delinear a los personajes y a su contexto.
En un mundo en donde el espionaje psíquico es una constante debido a la existencia de personas que -de forma artificial (alteraciones genéticas inducidas por estudios científicos con fines militares)- obtienen una serie de habilidades paranormales: mover objetos, leer mentes, ver el futuro, cambiar de forma, un reducido grupo de jóvenes comenzará a descubrir que sus habilidades superan los parámetros esperados por sus misteriosos benefactores…, por lo que serán presionados a formar una elite de avanzada en la prevención del crimen y el espionaje. Sabiendo que no están a salvo, emprenderán una frenética huida que los conducirá a Hong Kong, mientras una siniestra agencia gubernamental, que dispone de todo tipo de Meta-humanos, les pisa los talones.
“Push” es protagonizada por Chris Evans (“Fantastic Four”, “Sunshine”), Dakota Fanning (“Man on Fire”, “War of the Worlds”), Djimon Hounsou (“Amistad”, “Blood Diamond”), gran actor, aún más desaprovechado que Camilla Bell (“La balada de Jack & Rose”).
Sacando provecho de una extraordinaria fotografía, un frenético montaje y logrados enfrentamientos de seres poderosos, el film se despoja de toda responsabilidad argumental pudiendo transitar despreocupadamente en medio de sus -notorias- falencias narrativas.
“Push” presenta las desventuras de Nick (Chris Evans), un ordinario perdedor que vive escondido de la sociedad de Hong Kong. A ver…línea argumental hervida de más y tratada hasta el hartazgo donde un rubio, alto, de ojos celestes escapa de su contexto y sobrevive en el bajo mundo de las tríadas orientales.
Pero como las desgracias no vienen solas, las próximas 48 hs de la vida de Nick se verán alteradas por la presencia de una insoportable vidente en versión teen y gritona como Dakota Fanning, quien le depara al paria californiano -que se esconde en Hong Kong- una inusual espiral de enredos que lo posicionan como objetivo de La División y un caudal de preguntas que le pasan a uno por la cabeza: ¿acaso un ente gubernamental está creando metahumanos?, ¿con qué motivo y en favor de qué?, ¿todo lo resolveremos en una secuela que nunca existirá?. Nunca queda muy claro ese enigmático juego cargado de una pretenciosa astucia, que a partir de la utilización de -¿acertados o forzados?- giros narrativos vuelven literalmente críptico y hermético el devenir del relato. Mucha parafernalia que no es nada sin aparentes indicios rigor argumental.