The Spirit
Sin necesidad alguna…
Atentando contra la OBRA CUMBRE DE WILL EISNER

 

 

 

La imagen que grafica esta nota es la interpretación de "The Spirit" por Frank Miller; con tanto ego y trazo rabioso, nada guarda de la esencia de la magistral obra del recordado Will Eisner.

 

 

 

Guión y Dirección: Frank Miller. 

Int: Gabriel Marcht, Samuel Jackson, Scarlett Johansson.

 

 

Por Javier Califano.

 

Luego del éxito obtenido por las adaptaciones cinematográficas de las  novelas gráficas “300” y “Sin City" de Frank Miller,  que fueron llevadas al cine por avezados  realizadores –léase gente idónea en materia y códigos propios del cine-, Hollywood le concede al “Ególatra” artista de comic Frank Miller la oportunidad de dejar su impronta en el celuloide.

 

Es irónico que el debut de Miller como "director" en la pantalla grande no recaiga en la asignación de una adaptación de alguna de sus -elípticas- obras  sino en procurar resucitar al presuntamente muerto detective Denny Colt/ “The Spirit”, la obra cumbre de un genio del noveno arte como Will Eisner…. Pobre de Will, pobres también los entusiastas  espectadores, quienes tal vez se “desayunen” sobre la frustrada negociación de los Hermanos Cohen, quienes mostraron  la intención de llevar a “The Spirit” a la pantalla grande.

 

Como si ROBOCOP 3 no hubiese sido suficiente, Frank Miller fue el “CRIMINAL” responsable del esperpento presentado como guión, …y valga el recuerdo de  la última asociación directa de aquél con la industria del cine, que lo encontraba como opinólogo de ocasión,  defendiendo lo indefendible,  mientras el panzón de Affleck en ajustada ropa de cuero carmesí,  creyó poder ponerse en las botas de Matt Murdock/ Daredevil.

 

Pero estaba Frank -cojones de acero- Miller, desbordando testosterona como “El hombre que todo lo puede”,  con la sangre en el ojo y con ganas de regresar al ruedo en las arenas de Hollywood. Apeló a realizar un film que se ajustase a la visión  de su mentor Will Eisner y un sentido homenaje al inmortal legado.

 

¿Quién es The Spirit?

 

En 1941, Will Eisner creó un detective “goofball” al que  nombró Denny Colt… Ante los ojos de la sociedad, Denny murió en cumplimiento del deber (no realmente), para renacer bajo la mascara de “The Spirit”, el misterioso protector del cementerio… y las muchachas bonitas de la ciudad, en particular.

Wells, Wilder o Hitchcock son sinónimos de cine. Eisner lo es del Comic.

Caos. Asesinatos. Navajas y pistolas en manos de hombres que acechan en los callejones y los muelles. Los titulares de los diarios proclaman la escalada de violencia… Las sirenas de la policía son el llanto mismo de una ciudad que grita de dolor. ¿Quién la salvará?.

 

La ciudad respira, palpita y cuando sus lamentos llegaban a las entrañas de la tierra, desde el cementerio de Central City, amparado por la oscuridad, surgía la figura de un misterioso sujeto, fuerte como un buey, con un antifaz que no lograba disimular sus ojos amigables. “The Spirit”, un justiciero, un fuera de la ley, aceptado por la policía como una figura amigable… pero temido por el bajo mundo.

 

¿Cómo pudo salir esto así?

Nuestro peculiar (anti)héroe, “The Spirit”, interpretado por Gabriel Macht, de muy correcto desempeño, se enfrentará con una banda de bellezas letales como P´Gell, Silk, Sand Saref y Skinny Bonnes, quienes intentarán apartar al justiciero de sus nobles objetivos. Todas estas voluptuosas intenciones de “Femme Fatales” son grotescas marionetas carentes de la dualidad y el garbo necesario para estar a la altura de las divas del cine negro... Fuente de inspiración de Eisner para crear a las amantes, villanas y heroínas que acompañan al enmascarado.

 

Desde las páginas de The Spirit, Eisner procuró sacudir el avispero cuando nuestro querido Denny Colt/ The Spirit era doblegado por el accionar de peligrosas féminas al servicio del hampa, otorgándole a la mujer “de papel pulpa y tinta china” un rol nunca antes imaginado en otra publicación, el antagonismo de  un héroe promiscuo y  doblegado por su libido.

 

El comando de botox, siliconas y pantaletas - Scarlett Johansson, Eva Mendez, Sarah Paulson, Paz Vega, Stana Katic- que Miller pone a la fuerza e impacientemente en pantalla, son lideradas por la “Loca Mayor” o una suerte de travesti maléfico llamado Octopus,  interpretado con desdén y una euforia irritante por Samuel. L. Jackson -quien vio luz, entró, cobró y se fue-. Como Miller, como las chicas malas -que para la fecha, habrán aumentado su busto y colagenado por demás sus labios… 

 

El último, que apague la luz...

quedaremos  allí, apenados, los aficionados a la obra de Will Eisner, un artista  considerado por méritos propios como una leyenda del cómic mundial, que en los años 40 creó para la prensa The Spirit, un personaje con el que comenzó a definir la “narración gráfica”. Un lenguaje propio del género del comic… tan próximo y tan lejano a la narrativa cinematográfica… de lo que Frank Miller parece no entender absolutamente nada… mientras vuelve a caer violentamente a la tierra  por la inestabilidad de su exuberante Ego.

 

 

W.
una sombra ya pronto seras.

 

Dirección: Oliver Stone.

Guión: Santley Weiser.

Int: Josh Brolin, Elizabeth Banks, Ellen Burstyn, James Cromwell y Richard Dreyfus.

 

Por Javier Califano.

El  43º Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush , es, sin lugar a dudas, una de las figuras más polémicas y controvertidas de los últimos tiempos; por lo tanto, la personalidad histórica/contemporánea más confusa y compleja que cualquier dramaturgo se atreva a invocar.

 

En “W”, el director Oliver Stone  toma la apuesta de realizar el primer biopic de un presidente en ejercicio -cabe destacar que en los Estados Unidos el film se estrenó en el mes de Octubre pasado- con la válida intención de  llevar adelante una satírica (crítica) del “Hombre más peligroso del mundo” y sus extravagantes dos períodos eleccionarios.

 

La virtud del film de Stone reside en la objetividad de poner en perspectiva al hombre agrietado en el contexto de su historia personal y propia estupidez…, manifiesta en contrapunto a una sucesión de imágenes -lo bastante surrealistas- que encuentra a Bush dentro de su propio campo de sueños, un Estadio de Baseball, aceptando el rugido de una muchedumbre  imaginaria…Su mundo privado, allí, donde no lo aquejan las presiones del poder.

 

Recordemos que el mandatario alguna vez aspiró ser jugador profesional y comisionado de béisbol de Texas.

 

Pero la fuerza del film que coquetea entre el biopic, el film testimonial y el humor de tono  sarcástico -al mejor estilo de Saturday Night Live- se precipita y pierde sustancia ante una mirada lo bastante piadosa, que desmorona aquella arriesgada propuesta inicial.

 

Todo aquel seguidor de la filmografía de Oliver Stone estará bastante decepcionado al no encontrar una obra de carácter contestatario y de tono acusador al "Comandante en Jefe" y su administración.

En films anteriores, Oliver Stone ha demostrado la pericia de proporcionar una severa crítica de rigor casi-documental de la cronología política de Norteamérica (JFK; Nixon), pero en esta ocasión, optó por indagar en el terreno psicológico -de manera impaciente-, detallando la ambición desenfrenada de Bush y la compleja relación con sus padres, George y Bárbara, personajes terribles que alteran el relato acosando a un Hijo/ Presidente/ Emperador ampliamente ultrajado en su autoestima.

 

Josh Brolin cumple una labor excelente en el papel de George W. Bush, cargando de sutileza e integridad cada una de sus escenas en las que modula el fraseo,  los gestos, las posturas y los  amaneramientos que hacen corpóreas las incoherencias de un hombre quebrantado y renacido. Un adicto y alcohólico que encuentra la salvación en Jesús y  su  mesiánica tarea de dirigir a la nación más poderosa de la tierra… llevando un mensaje de libertad a cada rincón del planeta -estén dispuestos a recibirlo o no-.

 

George W. Bush es el mismo hombre que se sentirá aliviado porque uno de los informes de inteligencia es de sólo tres páginas, y que considera poco más que una cuestión semántica el confundir Irán con Irak. Estamos en presencia de desconcertante personaje, cuyo pecaminoso e hilarante proceder manifiesta en cada accionar un suceso trágico o un impensado paso de comedia.

 

 


 

Wanted (se busca).
Pateando el tablero

 

 

Dirección: Timur Bekmambetov

Guión: Michael Brandt, Chris Morgan, Derek Haas (basado en el Cómic de J.G. Jones, Mark Millar)

Int: James McAvoy, Angelina Jolie, Morgan Freeman, Terence Stamp. 

 

 

Por Javier Califano.

 

Como advertencia, es necesario aclarar que “WANTED” es una controvertida y arriesgada producción que apuesta al desenfado de un agudo y sarcástico estilo narrativo, que se manifiesta como el catalizador de una obra atestada de violencia y un cáustico sentido del humor.

 Sin limitación alguna, donde límites de credibilidad y el inverosímil hacen de la exageración una peculiar estética visual  y rúbrica personal, el film de Timur Bekmambetov (Nightwatch), pretende desbaratar cuanto parámetro cultural maniqueísta se cruce en su camino.

En lo que parece un relato fantástico,  sin embargo, mantiene latente un discurso visceral  que se transforma en metáfora del tedioso acervo de ira cotidiana al que cada uno de nosotros es sometido por la vorágine social y laboral, propio de una existencia monótona.

 

Basado en la novela gráfica “Wanted” de Mark Millar y J.G. Jones, el relato habrá de trastornar la percepción del lector, por lo que es acertado mencionar que el comic encuentra sus equivalentes literarios en “El Club de la Pelea” de Chuck Palaniuk, y “American Psycho” de Brett Ellis. 


El film establece una estructura narrativa que, arraigada a una esencia perturbadora y lasciva, nos presenta un cuidadoso contexto donde “La Hermandad”,  una logia de mercenarios -que pretende defender una causa sagrada-  desarrolla operaciones secretas en una escala tan elevada que les permite manipular  a su antojo los destinos de cuanta organización social y económica pueda afectar el curso de la historia y los gobiernos.


Wesley Gibson (James Mc Avoy) es un pobre chico, buena persona, ignorada y pisoteada por el resto, que soporta día tras día los abusos jerárquicos en su trabajo. ¡Para colmo su existencia será aún más humillante cuando deba tolerar la cantidad de infidelidades  entre su novia y su mejor amigo, alegando la falta de pasión en la pareja!.

 

El pobre de Wesley vive haciéndole frente a una vida miserable, que cambiará substancialmente cuando descubra que su padre  -a quien nunca conoció- acaba de ser asesinado. Su padre fue el elemento más letal de la poderosa logia de mercenarios, liderados por Sloan (Morgan Freeman) y la sensual Fox (Angelina Jolie), quienes ahora están tras la pista de Wesley para ayudarle a desarrollar los dones  que tanta fama y respeto le valieron a su progenitor. 

 

Poco a poco, Wesley Gibson, con dolor y paciencia,  se convertirá en  uno de los cretinos más peligrosos del planeta.

 

The Fox (una muy sexy Angelina Jolie), será la encargada de entrenar salvajemente a Wesley, quien mediante tortuosos ritos iniciativos buscará hacer estallar el instinto asesino que estuvo latente tanto tiempo en el interior del apocado protagonista. Libido mediante, ¡Imaginate que la más candente de las “chicas malas” esté a tu lado y te ensañe a ser un súpercriminal!.

WANTED resulta un más que oportuno film fantástico en el que subyace la intención de manifestar un proceso de caos, instigando al espectador a  comulgar y reconocer  la condición más oscura de la  esencia humana, esa que emerge cuando extasiados y enfervorizados -por algunos escasos segundos- nos empujaría a liberar toda la furia que nos aquejan en una sinfonía devastadora, orquestada por nuestros impulsos primarios… pero, una vez más, regresamos a nuestros cabales para seguir tolerando y soportando una gris existencia. El significante del antihéroe en su máxima expresión… o simplemente la historia de un tipo que encontró  las agallas necesarias para dejar a su novia, vengarse de su mejor amigo y patear el tablero en su trabajo. 

 

 

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