Star Trek/ Viaje a las Estrellas.
al infinito y más allá.
Un emotivo reencuentro con la aventura

 

 

Dirección: J.J. Abrams

Guión: Alex Kurtzman y Roberto Orci

Reparto: Chris Pine, Zachary Quinto, Eric Bana, Zoe Saldana, Karl Urban, John Cho, Simon Pegg, Anton Yelchin, Bruce Greenwood, Ben Cross.

 Por Javier Califano.

Probablemente en la cultura popular, “Star Trek”  contribuyó a desarrollar durante más de cuarenta años el moderno concepto social conocido como “Cultura Geek”, que apunta al estilo de vida que posee una infinidad de entusiastas seguidores con una afición concreta por algo poco habitual. En general, refiere a gente  que -a mucha honra- tiene una inusitada fascinación por temas como la ciencia ficción, “Star Wars”,  “Star Trek” ,  obras cinematográficas, literarias, comics o videojuegos afines.

Los entusiastas de “Star Trek”  son todos aquellos que vistieron los trajes entallados al extremo de cada personaje que compone la infinita constelación de la serie creada por Jim Roddenberry. En centros de convenciones exclusivos del género, es habitual encontrar a muchos Trekkers sosteniendo conversaciones filosóficas en el idioma de Klingon (una de las razas extraterrestres de la serie), o sobre quién era el capitán superior, en el caso de Kirk o Picard.

En la cultura moderna, los trazos de ficción del futuro se componen habitualmente desde la tendencia de una visión post-apocalíptica (“Terminator”/ “Matrix”/ “Mad Max”) o armónicas de distopías  (“El vengador del Futuro”/ “Blade Runner”/ “Invasión”/ “Teminator”), pero en el caso de “StarTrek”/ ”Viaje a la Estrellas” siempre resultó más optimista, con una esperanzadora visión de futuro de la humanidad, unida a la Federación de Planetas, además de una apertura a la integración de nuevas, desconocidas y diferentes razas o especies.

 El mensaje según la serie parecía expresar que la humanidad podría trascender sus disputas efímeras y encaminarse hacia ideales más nobles, obligado testimonio de los ideales de Roddenberry… Mientras que en el mundo real las disputas internacionales de principios de la década del 60, los conflictos bélicos y el temor por la guerra fría eran materia imperante en las agendas de política internacional.

  

Por eso es placentero apreciar que la nueva película de “Star Trek”/ “Viaje a las Estrellas” de JJ Abrams no sólo es una película de sci-fi emocionante sino que da con el tono para ingresar en la conciencia de la principal serie original.

En la actual tendencia de Hollywood de explorar los orígenes de los mitos de la TV, la pantalla grande y la cultura popular,  como es el caso del Batman de Christopher Nolan o el 007 de Martin Campbell, el concepto que Alex Kurtzman y Roberto Orci  aportaron a la película de Star Trek le brinda "franqueza" -en el más verdadero sentido de la palabra- a la potencial franquicia.

  

Alex Kurtzman y Roberto Orci involucran en el relato el concepto de lo ”Potencial” desde la articulación de viajes en el  tiempo y alguna aproximación a la “Ucronía” permitiendo que cualquier entusiasta del “Star Trek”/ “Viaje a las Estrellas” se  encuentre no sólo con las versiones más jóvenes de los clásicos personajes, sino con un relato que brinda respeto y  enaltecimiento a las clásicas interpretaciones de los queridos Kirk y Spock.

  

Un párrafo aparte merecen las grandes impresiones que dejan los aportes de los actores de reparto del film de J.J. Abrams: Anton Yelchin hace un Pavel Chekov impecable, con notorios pasos de comedia a través de la problemática lingüística que sufre el cadete espacial ruso. Karl Urban interpreta al Dr. Mc Coy como un cascarrabias crónico que siempre tiene un comentario mordaz en la punta de la lengua. Pero será Simon Pegg con su inolvidable Scottie quien se robe todos los aplausos.

 Zachary Quinto es la esencia misma de la película y del “Star Trek” de Abrams al componer a un Spock como un personaje que constantemente se esfuerza por golpear el equilibrio correcto entre la lógica y emoción. En tanto que Chris Pine encuentra la clave para hacer de su James T. Kirk un joven rebelde, cómico, y tan arrogante como para ser capaz de tener el  potencial para tomar las riendas de la USS Enterprise.

 La  película de Abrams honra al universo de “Viaje a las Estrellas”, su historia y a sus seguidores con significantes contribuciones a su mitología. Mientras tanto, sabe cómo cautivar al público en general y poco habituado a este universo de “Star Trek”, invitándolos a un paseo de emociones sin descanso.

 

 

Septimo Sentido - Cine