Dir: Rubén Fleischer
Int: Woody Harrelson, Jesse Eissenberg, Abigail Breslin, Emma Stone.
Por Javier Califano.
Como sabemos, los Zombies representan las valoradas metáforas sociales y políticas del mundo del cine y la ciencia ficción. Desde finales de la década del 60´, con cada entrega de la saga “La noche de los mue rtos vivos”, el realizador George Romero ha trasformado al zombie en la criatura de celuloide más política que el cine ha representado.
“Zombieland” de Rubén Fleischer, se toma muy seriamente sus primeros cinco minutos de metraje para establecer las reglas necesarias para sobrevivir al ataque de zombies de un mundo post-apocalíptico, donde las hordas de zombies dominan las calles. En este contexto los estragos de muertos-vivientes se desarrollaron debido al contagio por una variación humana de la enfermedad de las vacas locas.… Dicho esto, el espectador es formalmente invitado a disfrutar de una comedia que utiliza todos los tópicos y convenciones del subgénero de Zombies para desatar una acida road-movie con algunos notables momento del más puro western.
Grotesca y bizarra en su intencionado espíritu Zombieland es protagonizada por el siempre carismático Woody Harrelson, interpreteando a Tallahassee, un ser marginal dispuesto a divertirse y ansioso por destripar zombies, cuya única meta en este mundo post-apocaliptico es alzarse triunfante con el último twinkie (una especie de alfajorcito). Acompañando a este peculiar cazador de zombies se encuentra el ascendente Jesse Eissenberg (Adventureland) un adolescente conocido como Columbus, heredero de toda la sicopatología del Woddy Allen de la década de los 70´ con sus fobias y temores de adolescentes. Junto a los ellos se presentan las Emma Stone (Superbad) y la pequeña Abigail Breslin (Little Miss Sunshine) que interpretan a dos astutas hermanas –quienes son el cerebro del grupo-. autoproclamadas como Wichita y little Rock … Esta condición de los protagonistas por no revelar sus nombres reales y remplazarlos con nombres de ciudades, encuentra su motivación en evitar establecer un vinculo, sabeiendo que tarde o temprano tendrán que ser asesinados por uno de sus compañeros antes de convertirse en zombies.
Zombieland destaca como un film prometedor, innovador y bastante llamativo, que habiendo cumplido su cometido de esbozar una sonrisa en el espectador, sustenta el humor de su argumento, no en la idea de aniquilar a los zombies, sino en la interacción de sus personajes carismáticos dotados de buenas lineas de diálogo, quienes despliegan los mas infantiles caprichos en una tierra de caos y descontrol. es para destacar el cameo de Bill Murray interpretándose a sí mismo, que bien vale la pena y dejara una gran sonrisa en los espectadores con solo aparecer durante unos minutos.
El film de Rubén Fleischer es entretenimiento puro, absurdo en su esencia y jactándose de no tomarse las cosas tan en serio, cumple en su cometido de entretener y estremecer a todos los fans del genero de Zombies, que hace rato (salvo las contadas ocasiones en las que aparece el maestro Romero) deambulan ávidos de una historia de zombies llena de descontrol… porque ya tenemos un amplio mainstream de zombies que se toman muy en serio –y para la lagrima- el género del terror.